“Una historia de fe, educación y misión que sigue transformando la vida de miles de jóvenes en Centroamérica.”

Inspiradas por el sueño educativo de San Juan Bosco y el espíritu materno de Santa María Dominga Mazzarello, las Hijas de María Auxiliadora continúan escribiendo una historia de esperanza al servicio de la niñez y la juventud.

La historia de la Inspectoría CAM forma parte del gran movimiento misionero nacido del carisma de San Juan Bosco y de Santa María Dominga Mazzarello, fundadores del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Inspiradas por el amor a los jóvenes y por el deseo de llevar educación y evangelización a todos los pueblos, las primeras hermanas salesianas emprendieron un camino misionero que pronto se extendió más allá de Europa.

Movidas por este espíritu misionero, las Hijas de María Auxiliadora llegaron a Centroamérica con el deseo de continuar la misión educativa de Don Bosco: formar buenos cristianos y honrados ciudadanos. Desde el inicio, su presencia se caracterizó por una profunda cercanía con la niñez y la juventud, especialmente con aquellos que más necesitaban oportunidades de educación, acompañamiento y crecimiento humano.

Con el paso de los años, la misión salesiana femenina fue creciendo y consolidándose en distintos países de la región. Comunidades religiosas, escuelas, institutos, centros juveniles y obras sociales comenzaron a surgir como respuesta a las necesidades educativas y pastorales de cada lugar.

Este crecimiento llevó a la organización de las comunidades en una estructura inspectorial, dando origen a la Inspectoría CAM, que hoy anima y coordina la misión de las Hijas de María Auxiliadora en países como El Salvador, Guatemala y Honduras.

A lo largo de su historia, la Inspectoría ha promovido una educación integral inspirada en el Sistema Preventivo, basado en la razón, la religión y el amor. En esta misión participan no solo las hermanas, sino también numerosos laicos comprometidos que comparten el carisma salesiano y colaboran activamente en las obras educativas y pastorales.

Gracias a esta colaboración, la presencia de las Hijas de María Auxiliadora en la región se ha convertido en una red educativa y pastoral que acompaña a miles de niños, adolescentes y jóvenes en su formación humana, académica y espiritual.

Hoy, la Inspectoría CAM continúa caminando con esperanza, respondiendo a los desafíos del mundo actual y renovando su compromiso con la educación y la evangelización de las nuevas generaciones, siempre bajo la protección de María Auxiliadora, madre y guía de la misión salesiana.

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