Presidenta y Hna. Provincial
Sor Lesbia Aracely Rodas Zambrano
Queridos hermanos y hermanas:
Iniciamos este nuevo tiempo como un momento de gracia, que nos convoca
como comunidades educativas y como Provincia a vivir un discernimiento
compartido. En este horizonte les presento el tema que nos acompañará durante
el año: «Con María, diseñamos juntos nuevos caminos», como expresión de un
camino que queremos recorrer unidos, abiertos a la acción del Espíritu y atentos
a la realidad que habitamos.
Este lema nos invita a leer la realidad con mirada creyente, a escuchar la voz
del Espíritu en la vida de nuestras comunidades y en la historia concreta de
los jóvenes que nos han sido confiados, para diseñar caminos de esperanza
en fidelidad creativa al carisma. Se trata de un proceso que implica escucha,
discernimiento y corresponsabilidad, y que da sentido a nuestro camino provincial
como experiencia de comunión y misión compartida.
En sintonía con la Iglesia, el documento del Papa León XIV, Diseñar nuevos
mapas de esperanza, nos recuerda que los mapas del pasado ya no bastan para
orientar la vida de muchas personas. La esperanza cristiana se construye hoy
caminando juntos, en actitud de escucha, discernimiento y corresponsabilidad,
atreviéndonos a abrir caminos nuevos allí donde emergen fragilidades,
incertidumbres y búsquedas profundas.
Esta llamada confirma una intuición profundamente salesiana: la esperanza nace del acompañamiento cercano y de procesos compartidos. En esta misma perspectiva se sitúan las opciones del Capítulo General XXIV del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, que orientan el camino de nuestra Provincia. El Capítulo nos invita a asumir, a nivel personal y comunitario, la
responsabilidad de vivir la Sinodalidad, abiertas a la escucha y al acompañamiento, en espíritu de familia, para testimoniar la profecía de la comunión, creciendo en corresponsabilidad, subsidiariedad y mentalidad proyectual.
Nuestra Programación Provincial se comprende, así como un ejercicio concreto de Sinodalidad, donde escuchar, discernir y decidir juntas se convierte en expresión de nuestra misión educativa y pastoral Programar, desde esta perspectiva, es un acto de fe comunitaria. Es dejarnos interpelar por la realidad de nuestras comunidades educativas, por los clamores y los sueños de los jóvenes, y por los desafíos del contexto social, cultural y eclesial. Es preguntarnos con valentía: ¿qué nos pide Dios hoy como Provincia?, ¿cómo resignificar nuestra presencia salesiana para seguir siendo generadoras de vida y de esperanza?
Con la mano en la suya aprendemos a confiar, a arriesgar y a servir con libertad. Ella, Madre y Maestra, nos educa en una esperanza activa, capaz de sostener los procesos, de generar vida y de acompañar con paciencia y audacia educativa.
Así, la Programación Provincial quiere ser un mapa vivo, dinámico y abierto, que oriente nuestras opciones pastorales y educativas para que cada comunidad sea signo de comunión, corresponsabilidad y misión compartida, en fidelidad al carisma y a las orientaciones del Capítulo General XXIV. Que este caminar provincial, vivido en espíritu de Sinodalidad, nos ayude a seguir siendo presencia profética de esperanza en la Iglesia y en la realidad concreta de nuestra Provincia.
Con María, coronada con doce estrellas, diseñamos juntos nuevos caminos, para que los jóvenes encuentren en nuestras comunidades espacios de sentido, de fe y de vida plena.
Que Jesús y María les bendigan