En el corazón del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (FMA), la figura de la Superiora General representa mucho más que un servicio de gobierno: es vínculo de comunión y centro de unidad entre todas las comunidades e Inspectorías del mundo. En este horizonte de misión, la vida y el servicio de Madre Chiara Cazzuola se presentan como un testimonio actual de fidelidad, entrega y profunda sensibilidad hacia los desafíos de nuestro tiempo.
Madre Chiara, 10ª Sucesora de María Domenica Mazzarello, nació en 1955 en Campiglia Marittima, en la provincia de Livorno, Italia. Desde sus primeros pasos en la vida religiosa, dentro de la Inspectoría Toscana Santo Spirito, manifestó una actitud de apertura a la voluntad de Dios y un amor profundo por la vocación salesiana. El 5 de agosto de 1975 realizó su Primera Profesión Religiosa en Castelgandolfo (Roma), iniciando así un camino de consagración que ha estado marcado por la disponibilidad, la sencillez y la pasión educativa.
Licenciada en materias literarias, ejerció durante varios años como profesora y posteriormente como directora de escuela secundaria. En este ámbito educativo no solo transmitió conocimientos, sino que encarnó el espíritu del Sistema Preventivo de San Juan Bosco: cercanía, amabilidad y acompañamiento constante a los jóvenes. Su experiencia pastoral se enriqueció como coordinadora inspectorial de Pastoral Juvenil y como delegada en los Centros Deportivos Juveniles Salesianos, donde desarrolló una mirada amplia e integradora del trabajo con las nuevas generaciones.
A lo largo de los años, Madre Chiara ha asumido diversos servicios dentro del Instituto: animadora de comunidad, consejera inspectorial y responsable de formación. En el año 2007 fue nombrada Inspectora de la Inspectoría Emiliana-Ligur-Toscana, consolidando un estilo de liderazgo basado en la comunión, el respeto a cada persona y una espiritualidad sencilla pero profunda.
En el Capítulo General XXII (2008) fue elegida Consejera Visitadora, iniciando un período de intensa misión internacional. Durante seis años visitó Inspectorías en América y Europa, fortaleciendo la identidad salesiana y promoviendo una vivencia intercultural enriquecida por el encuentro. Quienes la conocen destacan en ella su optimismo sereno, su capacidad de escucha y su amor sincero por cada persona, rasgos que reflejan una auténtica maternidad espiritual.
En 2014 fue elegida Vicaria General, colaborando estrechamente con la Superiora General en el servicio de animación y gobierno del Instituto. Más adelante, en el Capítulo General XXIV, el 5 de octubre de 2021, fue elegida Madre General, asumiendo con fe y confianza este importante servicio como guía de toda la Familia de las Hijas de María Auxiliadora.
Un liderazgo con estilo salesiano
En un tiempo marcado por cambios profundos y nuevos desafíos, Madre Chiara propone un estilo de liderazgo que combina:
- Fidelidad al carisma, manteniendo viva la identidad salesiana.
- Atención a los signos de los tiempos, especialmente en el ámbito educativo.
- Espiritualidad sencilla y profunda, centrada en Dios y en la vida cotidiana.
- Relaciones cercanas y auténticas, basadas en la escucha y el respeto.
- Confianza en María Auxiliadora, como guía constante del camino.
Su respuesta al llamado de Dios ha sido siempre clara y confiada: “Me fío del Señor y me confío a María Auxiliadora”. Esta actitud resume el corazón de su vocación.
Oración
Señor,
te damos gracias por la vida y el servicio de Madre Chiara.
Concédele sabiduría, fortaleza y alegría
para seguir guiando con amor al Instituto.
Haznos también a nosotros instrumentos de comunión,
capaces de responder con generosidad a tu llamado.
Amén.