Con el propósito de acompañar a los jóvenes en el descubrimiento del proyecto de Dios para sus vidas, se desarrolla la Gira Vocacional «Es Hora de Conectarte», una propuesta que invita a hacer una pausa en medio del ritmo cotidiano para escuchar la voz de Dios y responder con generosidad a su llamado.
Inspirada en las orientaciones del Papa Francisco y del Papa León XIV, la gira ofrece un camino de reflexión y crecimiento espiritual a través de cuatro momentos: Percibir, Interpretar, Relanzar y Celebrar, que ayudan a reconocer la vocación como un llamado a la vida, a la amistad con Jesús y a la santidad.
El recorrido inicia con Percibir, una invitación a detenerse y tomar conciencia de cómo muchas veces la vida transcurre sin un verdadero sentido, viviendo en «piloto automático» y desconectados de aquello que realmente importa. Este primer momento anima a los participantes a mirar su interior y reconocer dónde están invirtiendo su tiempo, sus fuerzas y su corazón.
La segunda etapa, Interpretar, propone redescubrir el valor del silencio como espacio privilegiado para escuchar la voz de Dios. A través de la oración y la reflexión, los jóvenes son invitados a preguntarse: ¿Cuál es mi lugar en la tierra? ¿Qué puedo ofrecer a la sociedad?, abriendo el corazón para tomar decisiones valientes que transformen la vida.
Posteriormente, Relanzar impulsa a los participantes a renovar su confianza en Jesús, reconociéndolo como el punto de referencia en cada decisión. Desde el encuentro personal con Cristo, la vocación cobra un nuevo sentido, pues solo el amor de Dios tiene la fuerza de transformar la vida y conducirla hacia una misión al servicio de los demás.
Finalmente, Celebrar recuerda que toda vocación florece cuando se vive en un ambiente de fe, oración constante y acompañamiento fraterno. La experiencia culmina con una invitación a responder con generosidad al llamado de Jesús, conscientes de que cada vocación es un don para la Iglesia y para el mundo.
Con el lema «Es Hora de Conectarte», esta gira vocacional busca despertar en los jóvenes el deseo de escuchar a Dios en lo profundo del corazón, descubrir el camino al que son llamados y responder con esperanza al proyecto de amor que Él ha preparado para cada uno.
«Tu vocación te orienta a sacar afuera lo mejor de ti para la gloria de Dios y para el bien de los demás.» (Papa Francisco, Christus Vivit, 257).











